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Este viernes los estudiantes del colegio José Joaquín Casas encontraron en el auditorio, además del acostumbrado material pedagógico, un objeto que seguramente no olvidarán por el resto de sus vidas.

Se trataba, tal cual como en una sala de velación, de un ataúd que en vez de velones estaba cercado por estanterías repletas de libros. Afuera del salón, un funcionario uniformado de la funeraria Capillas de la Fe, aguardaba.

El extraño suceso, que impactó a muchos, hacía parte de una campaña de ‘choque’ liderada por la Secretaría de Gobierno contra el consumo de sustancias psicoactivas en los jóvenes.

“Lo que queremos es concientizar a lo muchachos de la importancia de que tengan su autoestima lo suficientemente alta como para no caer en el consumo”, aseguró la doctora Ana Carolina Vallecilla, sicóloga del Centro de Traslado por Proteccion del Municipio, dependencia de la Secretaría de Gobierno.

En ese sentido, el ataúd fue acondicionado con un espejo para que los estudiantes, al levantar la tapa y ver el rostro del supuesto difunto, se vieran así mismos.

La campaña, que incluyó una larga charla sobre adicciones, sustancias y factores de riesgo, incluye presencia en todos las instituciones educativas oficiales del Municipio.